jueves, 21 de marzo de 2019

Cosas de fútbol y llorones


Por:  El Escribidor.- Estaba mirando un partido de fútbol y me acordé de mis tiempos cuando quería ser jugador. Y a mi mente vino un tal Álvaro Peña, entrando una mañanita a un cuarto lleno de pelotas, sólo para sacar la más inflada y patear cuero apenas empezado el día.


Y claro, cualquier rato sucedía que...
- Oye, ¿juguemos a los penales?
- De una vez, pero nos falta uno...
- Háblale a Pata e Lápiz.
- No, su madre lo castigó.
- Mmm...Y Sepe Culón? que traiga su inflador.
Y de pronto salían como chulupis los jugadores.

Sólo se escuchaba el sonido de la pelota rebotando y aparecía, "Cara e Nada", "Pato Cursiento", el negro "bola ocho", "Jeta e bife" y su primo "Asolapau".

Nadie se enojada por los apodos y si se enojaba era peor, así que mejor aguantarse.

Orlando Suárez fue mi técnico y Pancho su asistente nos ponía apodos a todos. Había un pelau que le decíamos "Pata e Combo" porque apenas calzaba 35.

Luego estrené con "Zorro" Rivero y Ciro Medrano; algunos de mis compañeros fueron "Pato Pereira", "Mono" Aparicio y Enrique  "Calzonaso" Salazar.

Y bueno, nosotros fuimos de una generación EMOCIONALMENTE FUERTE donde nadie se acomplejaba o dejaba de comer porque le dijeran "gordo" o "cabezón". Pero es cierto...Nunca faltaba el lloronazo que se enojaba, agarraba su pelota, se iba y entonces se acababa el partido...

No había problemas con los apodos,  nadie hablaba de racismo o bullying y si había que pelear se peleaba, pero había reglas que nadie escribió:

1. No se pelea con uno más chico.
2. No se patea al rival en el suelo.
3. Si uno de los dos decía "Ya no" alzando las manos, se acababa la pelea.

Para desgracia nuestra creamos una generación de hijos incapaces física y emocionalmente. Unos niños que no saben trepar árboles,  ni idea que se cuelguen de las patas cabeza abajo de algún gajo...
No saben lo que es un "jone".

Si alguien les hiciera "piri" llorarían. Se acomplejan con un apodo, llegan al psicólogo si alguien les dice "¡¡¡despeinau!!!"

Antes a la flaca le decían "Taculiqui", al gangoso "joñiqui" y al pelón "tutuma peída". Nadie se hacía problema porque sabíamos que de ahí no pasaba y a diferencia de cierto futbolista llorón, nadie abandonaba lo que estaba haciendo sólo porque lo molestaban.

En eso pensaba mientras veía las declaraciones de dirigentes de fútbol, tipos que nunca pisaron una cancha hablando de lo que no saben y entonces cambié de canal sólo pa toparme con las Divinas y Famosas que picaban a una "reina" que se puso calzones con manga y no mostró "nada".

José Párraga es El  Escribidor 

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