lunes, 24 de junio de 2019

¿Quién es dueño de la verdad?


Destacable la actitud de Raúl Parada Limpias, quien a través de la Alcaldía de Montero donó los terrenos para la construcción de la sede del Club Guabirá, escrituras que fueron registradas en Derechos Reales el 8 de enero de 1986 con Matrícula No. 7.10.1.010002145, y el 6 de julio de 2010, el responsable del Plan Regulador, emite plano de mensura y ubicación a nombre del Ingenio Azucarero Guabirá.


La Lic de Recaudación Raquel Balcazar visa el protocolo de transferencia a nombre del Ingenio Guabirá el 13 de junio de 2011. El plano original define como Complejo Deportivo del Club Guabirá.

La alcaldía a través de una Resolución de 25 de noviembre de 2013, amparada en La Ley derogada 2028, que los terrenos baldíos de la jurisdicción no registrados en Derechos Reales, podrán pasar a dominio municipal, pero éste no es un terreno Baldío. Esa ley tenía vigencia 2 años y era aplicable hasta el 2001 y en esos terrenos hay dos canchas de fútbol, se embardo con ladrillo a un metro de altura y malla olímpica en todo el perímetro y se realizan actividades deportivas, "no es terreno baldío".

Ese predio de 42.661.11 metros cuadrados registran a nombre de la Alcaldía, desconociendo la primer inscripción. Esta escritura debia protocolizarse en la Notaria de Hacienda, pero atropellaron varios procedimientos.

¡Que triste ver a dos instituciones locales en antagonismo! El Club piensa en un Centro de Alto rendimiento en ese lugar y la Alcaldía construir una piscina Olímpica en el mismo lugar.

 Ambos proyectos son buenisimos para Montero y la Alcaldía tiene terreno en cada urbanización aprobada recientemente. Ante la actitud de la Alcaldía,  Guabirá, interpuso demanda contenciosa Administrativa, exponiendo hechos que eran desconocidos por la población, de los argumentos utilizados por la Alcaldía para pretender adueñarse de los terrenos, y se nota que lo que se busca es confrontación.

¿Cómo llevar dos grupos a la pelea? Deberían dialogar, porque las dos obras son de beneficio de Montero, sin llegar a prevalecer el poder de la política. Los problemas que tenga Mario Baptista y Rafael Paz, que lo arreglen entre ellos, pero no metan a dos instituciones de respeto.

Con caprichos no vamos a construir, sino destruir a Montero. Debemos andar de la mano por un Montero mejor.

 El Gobierno ofreció la construcción de un estadio con capacidad para 25.000 espectadores y se mandó el dinero y porque no se hizo, porque pidieron que se devuelva el dinero. El pueblo merece una explicación. El Montereño debe trabajar para su engrandecimiento, jamás en su contra.

Esperamos que este ingrato episodio sea superado y que los órganos judiciales tengan  su fallo conforme lo manda la Ley. -.

Por: José Mercado Ortiz

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